
Hoy me invade la tristeza de mirar pasar el día recordando aquella noche, cuando fui suyo, y ella fue mía. Cuando en un susurro decía "eres todo mi universo" ¡cuando sin mayor esfuerzo! su boca me sonreía. Cuando al traspasar la puerta con perfume embriagador su mirada tan traviesa se fue robando mi amor. Hoy son solo recuerdos pero me duelen igual como duelen en el pecho las heridas de un puñal. Y así se pasan las noche ¡una viene... y otra va! Esperando su regreso... por que se... que volverá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario